La plaza de toros reúne patrimonio, tradición y eventos actuales
- Construcción: fue levantada entre 1887 y 1888 por Trinidad Cuartara y Enrique López Rull.
- Arquitectura: combina eclecticismo, detalles neomudéjares y una planta poligonal de 20 lados.
- Protección: está declarada Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento.
- Capacidad: el aforo máximo documentado alcanza las 9.054 localidades, aunque depende del montaje.
- Visita: el acceso interior suele estar ligado a corridas, conciertos, visitas o actividades programadas.

Qué ver en la plaza de toros de Almería
Lo primero que llama la atención es su presencia urbana. No es un recinto moderno escondido en las afueras, sino una construcción de finales del siglo XIX integrada en una zona muy conectada con el centro. Desde el exterior ya se distinguen las portadas monumentales, los arcos de inspiración árabe y la composición simétrica de sus fachadas.
El edificio tiene una planta poligonal de 20 lados. En lugar de limitarse a la forma circular más habitual, los cuerpos adelantados crean entradas con personalidad propia, entre ellas la puerta principal y los accesos tradicionalmente asociados a sol y sombra. Sobre la entrada principal aparece un escudo con la cabeza de un toro y distintos elementos relacionados con la tauromaquia.
Yo dedicaría unos minutos a observar los materiales y los detalles antes de pensar en entrar. La plaza mezcla referencias clásicas con soluciones neomudéjares, especialmente visibles en los arcos de herradura de la segunda planta. Esa combinación explica por qué el edificio tiene interés incluso para quien no sigue las corridas de toros.
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Una historia ligada al crecimiento de la ciudad
La plaza actual sustituyó a otro coso construido en 1849, que con el tiempo se quedó pequeño para una Almería en expansión. La primera piedra del nuevo edificio se colocó el 13 de agosto de 1887 y las obras terminaron en julio del año siguiente. La inauguración se celebró el 26 de agosto de 1888, durante las fiestas dedicadas a la Virgen del Mar.
La Junta de Andalucía la incorporó al patrimonio protegido como Bien de Interés Cultural. La declaración no se debe únicamente a su relación con la tauromaquia, sino también a sus valores arquitectónicos, históricos, técnicos y sociales. En el interior se conservan espacios vinculados al funcionamiento tradicional del coso, como corrales, chiqueros, patios, cuadras y una pequeña capilla.
Cómo organizar la visita y qué esperar del acceso
Una confusión bastante habitual consiste en pensar que la plaza funciona todos los días como un museo con entrada regular. No hay que darlo por hecho. El acceso al ruedo, a los tendidos o a las zonas internas depende de la agenda de cada momento y de las condiciones del evento.
Antes de desplazarse, yo comprobaría tres cosas. La primera es si existe una visita guiada o una actividad cultural abierta al público. La segunda es si el recinto acoge una corrida, un concierto u otro espectáculo. La tercera es el sistema de venta y el horario de taquilla, porque pueden cambiar según la empresa organizadora.
| Aspecto | Información útil |
|---|---|
| Ubicación | Zona de Circunvalación de la Plaza de Toros, junto a la avenida de Vilches. |
| Acceso interior | Variable según visitas, festejos y eventos programados. |
| Capacidad | Hasta 9.054 personas sentadas según la documentación patrimonial. |
| Ruedo | Aproximadamente 48 metros de diámetro. |
| Entradas | El precio depende del tipo de evento, la zona y la visibilidad. |
Si solo quieres fotografiarla, el exterior se puede integrar fácilmente en una ruta por el centro. Para ver el interior, en cambio, conviene planificarlo con más cuidado. En un concierto o festejo el ambiente es más intenso, pero la visita deja de ser exclusivamente patrimonial y queda condicionada por la organización del espectáculo.
La plaza durante la Feria de la Virgen del Mar
La relación con la Feria de Almería es una de las razones por las que el coso sigue teniendo tanta presencia en la memoria local. Durante esos días, la plaza combina el espectáculo taurino con una atmósfera muy particular en los tendidos, donde la música, los abanicos, los mantones de Manila y la tradicional merienda entre toros forman parte de la experiencia.
En 2026, la Feria y Fiestas de Almería está prevista del 21 al 29 de agosto. Las fechas y los carteles taurinos deben consultarse cada temporada, porque pueden cambiar los festejos, los horarios y las condiciones de venta. También conviene comprar con antelación si se busca una localidad concreta o una zona de sombra.
Para alguien que nunca ha asistido a una corrida, la diferencia entre tendido, grada, andanada y barrera puede resultar confusa. La barrera está junto al ruedo y suele ofrecer una experiencia más cercana, mientras que las localidades altas permiten una visión más amplia del conjunto. El sol y la sombra influyen mucho en el confort, especialmente en las tardes calurosas de agosto.
Qué otros lugares ver cerca
La plaza funciona mejor como una parada dentro de una ruta que como una visita aislada. Desde allí se puede continuar hacia el Paseo de Almería, una de las zonas más animadas de la ciudad, y acercarse al Mercado Central para observar otra muestra destacada de la arquitectura almeriense del siglo XIX.
- Puerta de Purchena: buen punto para comenzar o terminar el paseo por el centro histórico.
- Refugios de la Guerra Civil: una visita interior muy distinta, centrada en la historia contemporánea de la ciudad.
- Catedral de Almería: templo fortificado con una imagen exterior muy singular.
- Plaza Vieja: espacio representativo del casco histórico y de la vida institucional local.
- Alcazaba: la gran visita patrimonial de Almería, especialmente recomendable por sus vistas sobre la ciudad.
Mi recorrido preferido sería acercarse a la plaza a media mañana, continuar hacia el Paseo y el Mercado Central, hacer una pausa para comer y reservar la tarde para la Catedral o la Alcazaba. Así se entiende mejor cómo el edificio taurino pertenece a una ciudad de contrastes, donde conviven herencia musulmana, arquitectura burguesa y cultura popular.
¿Merece la pena incluirla en una ruta por Almería?
La respuesta depende de lo que esperes encontrar. Si buscas un museo con salas abiertas, paneles explicativos y visitas diarias, puede decepcionarte si no coincide con una actividad programada. Si te interesan la arquitectura, la historia urbana o los espacios donde todavía se celebran eventos, sí merece una parada.
También es una buena opción para quienes ya conocen la Alcazaba y quieren descubrir una imagen menos repetida de la ciudad. El edificio no tiene la monumentalidad de la fortaleza, pero ofrece algo diferente: una pieza viva del paisaje almeriense, utilizada para corridas, conciertos y otros espectáculos.
La principal recomendación es sencilla: no confundas ver la plaza desde fuera con visitar su interior. Son dos experiencias distintas. El exterior permite apreciar el valor arquitectónico sin depender de horarios, mientras que el acceso completo exige revisar la agenda y comprar entrada cuando corresponda.
Una parada breve que gana valor cuando se combina bien
La plaza de toros de Almería se entiende mejor como parte de la historia y de la vida actual de la ciudad. Su construcción entre 1887 y 1888, sus 20 lados poligonales, la protección patrimonial y su papel durante la Feria explican por qué sigue siendo un lugar relevante.
Si tienes poco tiempo, reserva al menos unos minutos para observar las fachadas y continúa después hacia el Paseo, el Mercado Central o la Alcazaba. Si coincide con un concierto, una corrida o una visita organizada, el interior aportará una dimensión mucho más completa y te permitirá conocer uno de los espacios más singulares de Almería.