Una cala escondida entre acantilados puede parecer el lugar perfecto para pasar el día, pero en Las Salinicas el acceso cambia por completo la experiencia. Aquí encontrarás información práctica sobre su ubicación en Carboneras, el camino de llegada, el estado natural de la playa, el material que conviene llevar y las diferencias frente a Los Muertos y El Corral.
Una cala salvaje para quienes priorizan el paisaje y la tranquilidad
- Ubicación: se encuentra en el litoral de Carboneras, entre la playa de El Corral y la playa de Los Muertos.
- Longitud: la referencia administrativa sitúa el arenal en unos 185 metros.
- Acceso: el sendero desde el entorno del Mirador de los Muertos es empinado y exigente.
- Servicios: no conviene esperar chiringuito, aseos, duchas ni asistencia permanente en la orilla.
- Mejor perfil: excursionistas y viajeros que buscan una cala natural, no una playa urbana cómoda.

Qué es y dónde está la playa de las Salinicas
La playa de las Salinicas, también conocida como cala de las Salinicas o cala Romero en algunas referencias, es un pequeño arenal natural del municipio de Carboneras, en Almería. Está encajada entre paredes rocosas y queda muy cerca de dos lugares más conocidos del litoral, El Corral y Los Muertos.Su tamaño ronda los 185 metros de longitud, aunque algunas guías locales la redondean entre 175 y 200 metros según el tramo que consideran parte de la cala. La orilla combina arena y pequeños cantos rodados, mientras que el agua suele destacar por su transparencia cuando el viento no levanta oleaje.
El entorno conserva un aspecto poco urbanizado, con acantilados, relieve seco y vegetación mediterránea adaptada a un clima muy exigente. Para mí, ese contraste entre el terreno árido y los tonos azules del Mediterráneo explica mejor su atractivo que cualquier clasificación turística.
Cómo llegar y por qué el acceso requiere preparación
La referencia práctica para llegar es la carretera AL-5106, que comunica Carboneras con Agua Amarga. Hay que dirigirse al aparcamiento de la playa de Los Muertos y continuar hacia el Mirador de los Muertos, desde cuyo entorno parte el sendero hacia la cala.
El tramo final no es un paseo sencillo. La vereda puede presentar pendientes fuertes, piedra suelta y pasos poco definidos, por lo que unas chanclas de playa son una mala elección. Yo llevaría calzado cerrado con buena suela, agua suficiente y una mochila ligera que deje las manos libres.- Consulta el estado del camino antes de salir, especialmente después de lluvias o días de viento.
- Calcula tiempo adicional para la bajada y, sobre todo, para el regreso.
- Evita las horas centrales del verano, cuando el calor sobre el terreno rocoso se vuelve incómodo.
- No bajes si tienes problemas de movilidad, vértigo o poca experiencia en senderos costeros.
También existe la posibilidad de llegar por mar desde Los Muertos o mediante kayak, pero solo lo aconsejaría a personas con experiencia y con una previsión marítima favorable. La distancia parece corta desde el agua, pero el oleaje y las corrientes pueden cambiar rápidamente.
Qué encontrarás en la cala y qué deberías llevar
Las Salinicas no funciona como una playa equipada. La ausencia de construcciones y servicios es parte de su encanto, aunque también obliga a organizar la visita con más cuidado. No contaría con chiringuito, baños, duchas, papeleras abundantes ni socorrista en la propia orilla.
Para pasar varias horas con comodidad, prepara una pequeña lista antes de salir:
- Agua y comida, porque no hay comercios junto a la cala.
- Protector solar, gorra y una camiseta ligera para protegerte del sol.
- Escarpines o calzado acuático si te molestan los cantos rodados.
- Una bolsa para retirar todos los residuos.
- Una sombrilla pequeña o protección portátil, siempre que puedas transportarla sin dificultar el descenso.
- Una bolsa estanca para móvil, documentación y cámara.
La entrada al agua puede ser menos cómoda que en una playa de arena fina, y la profundidad no debe darse por segura solo porque el mar parezca tranquilo. Conviene entrar despacio, observar el fondo y salir del agua si aumenta el viento de Levante.
El naturismo puede aparecer de forma ocasional en calas aisladas de este tramo de costa, pero no deberías asumir que toda la playa funciona bajo ese criterio. La regla más sencilla es respetar a los demás y evitar fotografías de otras personas sin permiso.
Salinicas, Los Muertos o El Corral
Las tres playas pueden formar parte de la misma excursión, pero no ofrecen la misma experiencia. La elección depende menos de cuál sea más bonita y más de cuánto esfuerzo, servicios y tranquilidad estés dispuesto a aceptar.
| Playa | Qué la define | Acceso | Para quién la elegiría |
|---|---|---|---|
| Las Salinicas | Cala natural de unos 185 metros, con agua clara y entorno rocoso | Sendero exigente o llegada por mar | Quien busca aislamiento y no necesita servicios |
| Los Muertos | Arenal mucho más amplio, abierto y conocido | Camino a pie desde el aparcamiento | Quien quiere una playa espectacular, aunque suele recibir más visitantes |
| El Corral | Cala de aproximadamente 250 metros, próxima a la carretera | Más sencilla de combinar en una ruta por carretera | Quien prefiere reducir la caminata y visitar varios puntos |
Si viajas con niños pequeños, llevas mucho equipaje o buscas accesibilidad, yo no escogería Las Salinicas como destino principal. En cambio, si tu prioridad es sentarte frente a un paisaje poco transformado y aceptar cierta incomodidad, la cala tiene una personalidad que las playas más accesibles no pueden ofrecer.
Cuándo ir y cómo disfrutarla sin asumir riesgos
La primavera y el comienzo del otoño suelen ofrecer un equilibrio más agradable entre temperatura, luz y afluencia. En julio y agosto, lo razonable es llegar temprano, porque el aparcamiento de Los Muertos puede llenarse y el descenso bajo el sol resulta bastante más duro.
Antes de salir, revisa la previsión de viento y oleaje. Un día despejado no garantiza un baño tranquilo, especialmente en una costa abierta al Levante. Si el mar está movido, es mejor disfrutar del mirador y dejar el baño para otra ocasión.
La protección del entorno también depende de decisiones pequeñas. No abandones residuos, no retires piedras ni plantas, no enciendas fuego y evita salirte de los senderos cuando el terreno sea frágil. En una cala sin servicios, llevarse la basura de vuelta no es una molestia adicional, sino parte del plan.
Otro error frecuente es calcular la visita solo por el tiempo en la arena. Entre aparcar, caminar, bajar, descansar y regresar, la excursión ocupa varias horas. Yo reservaría al menos media jornada y llevaría suficiente batería en el teléfono, aunque sin confiar únicamente en la cobertura.
Cómo encajar la cala en una ruta por Carboneras
La forma más completa de conocer este tramo consiste en combinar el mirador, Los Muertos y una parada en Carboneras para comer o reponer agua. Así puedes disfrutar del paisaje incluso si las condiciones del sendero o del mar desaconsejan bajar hasta la cala.
Mi recomendación es sencilla: contempla primero el acceso desde arriba, decide con honestidad si el camino encaja con tu estado físico y baja solo con el equipo adecuado. Las Salinicas merece la visita precisamente porque conserva un carácter salvaje, pero esa misma condición exige más planificación que una playa urbana.