Una visita a la costa de Mojácar puede cambiar mucho según el tipo de playa que busques. La playa de La Mena ofrece un entorno natural, tranquilo y poco urbanizado, pero también exige ir preparado porque no funciona como un arenal urbano con todos los servicios. Aquí explico cómo llegar, qué esperar, dónde aparcar, qué actividades hacer y cómo combinarla con la ruta costera hacia Macenas.
La playa de La Mena es una opción natural y tranquila en Mojácar
- Ubicación: se encuentra al sur de Mojácar Playa, junto a la carretera costera AL-5108.
- Entorno: destaca por su paisaje abierto, arena oscura y ambiente mucho más calmado que las playas urbanas.
- Servicios: conviene llevar agua, comida, sombrilla y protección solar porque no hay una oferta completa de aseos, duchas o restauración en la orilla.
- Acceso: el coche es la opción más práctica, aunque el aparcamiento cercano puede ser limitado en julio y agosto.
- Plan recomendado: combinar el baño con el sendero PR-A 96 hacia Macenas, el Castillo de Macenas y la Torre del Pirulico.

Qué tipo de playa es La Mena y dónde está
La Mena pertenece al municipio de Mojácar, en el Levante almeriense, y se sitúa al sur de la zona más construida de Mojácar Playa. Su principal atractivo no está en los chiringuitos ni en el ambiente de paseo marítimo, sino en la sensación de aislamiento que conserva a pocos kilómetros de un destino turístico muy conocido.
El paisaje combina arena de tonalidad oscura, pequeñas zonas pedregosas y laderas secas características de esta parte de Almería. El mar suele presentar un oleaje moderado, aunque el viento de levante puede cambiar bastante la experiencia durante los meses de verano. Yo elegiría esta playa precisamente cuando busco tranquilidad y vistas abiertas, no cuando necesito pasar el día con servicios a pocos pasos.
Hay una diferencia importante en las cifras publicadas sobre su tamaño. El catálogo general de playas de Andalucía registra 1.258 metros de longitud, mientras que algunas guías describen un tramo de baño más concreto de unos 350 metros. No es necesariamente una contradicción: una cifra puede referirse a todo el frente costero catalogado y la otra a la zona que los visitantes identifican como la playa principal.
Cómo llegar y qué tener en cuenta al aparcar
Desde Almería capital hay que calcular aproximadamente 85-90 kilómetros y entre una hora y una hora y veinte minutos en coche, según el tráfico y el punto exacto de salida. La ruta habitual pasa por la A-7, las salidas hacia Vera o Mojácar y después la carretera costera AL-5108.
Desde Mojácar Playa, el acceso es más sencillo. Hay que continuar hacia el sur por la carretera litoral en dirección a Macenas y Carboneras. La entrada se encuentra junto a la vía, por lo que conviene reducir la velocidad y no confiar únicamente en una aplicación de navegación, especialmente si se llega al anochecer.
El aparcamiento requiere algo de planificación
La Mena no cuenta con un gran aparcamiento urbano perfectamente delimitado junto a la arena. En temporada alta pueden utilizarse espacios próximos al acceso, pero solo se debe estacionar donde esté permitido y sin invadir arcenes peligrosos, caminos de emergencia o zonas de paso.
En julio y agosto intentaría llegar antes de las 9:30 o después de las 18:00. A esas horas suele ser más fácil encontrar un espacio y además se evita el calor más intenso. Si no hay sitio seguro cerca, prefiero dejar el coche en una zona autorizada de Mojácar Playa y continuar con un taxi o reorganizar la visita antes que aparcar de forma improvisada.
El transporte público puede acercar al visitante a Mojácar, pero normalmente no resuelve el último tramo hasta esta playa natural. Por eso, para una visita independiente, el coche sigue siendo la alternativa más cómoda.
Qué servicios hay y qué conviene llevar
La tranquilidad de este rincón tiene un precio práctico. No la consideraría una playa urbana equipada, ya que no conviene dar por garantizados socorrista, duchas, aseos, accesos adaptados o restaurante en la misma orilla. La disponibilidad de servicios puede variar según la temporada y la organización municipal, así que quienes necesiten asistencia concreta deberían confirmarla antes de desplazarse.
Mi equipo básico para pasar varias horas allí incluiría:
- Agua suficiente, especialmente si se visita entre junio y septiembre.
- Comida o un pequeño picnic, porque no hay que contar con un chiringuito cercano.
- Sombrilla, gorra y protector solar de alta protección.
- Calzado que proteja los pies si se entra al agua por zonas con piedras.
- Bolsa para retirar todos los residuos y mantener limpio el entorno.
- Una pequeña nevera si se viaja con niños o se piensa permanecer hasta la tarde.
Para personas con movilidad reducida, familias que necesitan cambiadores o viajeros que buscan baños accesibles, existen opciones más cómodas en las playas urbanas de Mojácar. La Mena funciona mejor para quien acepta un entorno sencillo y menos acondicionado.
Tampoco asumiría que hay vigilancia permanente en el agua. Antes de bañarse conviene observar el estado del mar, el viento y las corrientes. Con levante fuerte, una playa que por la mañana parece amable puede volverse incómoda en pocas horas.
Qué hacer además de bañarse
El mayor valor de esta costa está en el paisaje. Se puede nadar, tomar el sol o practicar snorkel cerca de la orilla cuando el mar está calmado, pero yo reservaría parte del día para caminar. El perfil de la costa, las laderas y las vistas hacia el Mediterráneo ofrecen una experiencia más completa que una visita rápida para hacerse una fotografía.
La ruta PR-A 96 hacia Macenas
El sendero La Mena-Macenas, identificado como PR-A 96, recorre el litoral y conecta varios puntos de interés. La Diputación de Almería contempla una variante corta de unos 7,5 kilómetros y una variante larga de aproximadamente 10 kilómetros, con tiempos orientativos de tres a tres horas y media.
El itinerario permite pasar por el entorno del Castillo de Macenas y la Torre del Pirulico, además de antiguos caminos costeros y miradores naturales. La variante corta puede resultar razonable para senderistas ocasionales, mientras que la ruta larga exige más tiempo, agua y calzado estable. En verano yo evitaría las horas centrales y elegiría primera hora de la mañana, última hora de la tarde o una actividad nocturna organizada.
Hay tramos de terreno irregular, pequeñas subidas y zonas próximas a desniveles. Por eso, aunque algunas versiones recientes califican la variante corta como de dificultad baja, no es un paseo urbano apto para chanclas. El Ayuntamiento de Mojácar describe además pasos estrechos y puntos que requieren atención.
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Una visita cultural en la misma escapada
El Castillo de Macenas y la Torre del Pirulico aportan contexto histórico al paisaje. No hace falta convertir la excursión en una ruta cultural completa, pero estos elementos ayudan a entender que la costa fue también un espacio de vigilancia y comunicación marítima.
Para completar el día, se puede regresar hacia Mojácar Playa para comer o subir al casco antiguo. La combinación que más me convence es baño temprano, paseo costero y visita al pueblo blanco al final de la tarde, cuando baja la temperatura y las calles resultan más agradables.
Cuál es el mejor momento para ir
La temporada de baño más cómoda suele concentrarse entre finales de mayo y octubre, aunque el agua puede resultar agradable fuera de esos meses para quienes no necesitan temperaturas altas. Julio y agosto ofrecen más horas de sol, pero también una mayor presión sobre el aparcamiento y temperaturas elevadas en los caminos.
| Momento | Ventaja principal | Lo que conviene prever |
|---|---|---|
| Primera hora | Más calma, mejor aparcamiento y menos calor | Llevar todo preparado porque muchos servicios cercanos aún están cerrados |
| Mediodía | Más horas de luz y agua templada | Sol intenso, menos sombra y mayor dificultad para aparcar |
| Última hora | Buena luz, temperaturas más suaves y ambiente tranquilo | Regresar antes de que falte visibilidad en los accesos |
| Fuera del verano | Ideal para caminar y disfrutar del paisaje | El baño depende mucho del viento y de la temperatura del agua |
Los días de poniente suelen ser más agradables para caminar, mientras que el levante puede aportar oleaje y viento. No elegiría la fecha solo por la previsión de sol: el viento determina tanto la comodidad del baño como la sensación térmica en esta costa abierta.
Para quién merece la pena y para quién no
La Mena encaja especialmente bien con parejas, viajeros que buscan una playa poco masificada, aficionados a la fotografía y personas que disfrutan enlazando baño y senderismo. También puede ser una buena parada para quienes recorren la costa entre Mojácar y Carboneras y quieren alejarse durante unas horas del frente urbano.
No es la elección más práctica para quien necesita restaurantes, hamacas, duchas, accesibilidad completa o entretenimiento infantil organizado. En esos casos, las playas urbanas de Mojácar ofrecen una logística más sencilla y permiten improvisar con mayor facilidad.
Mi recomendación es sencilla: si quieres una playa natural, lleva tus propios suministros y combina la visita con el sendero hacia Macenas. Si prefieres comodidad inmediata, elige otro arenal del municipio y reserva La Mena para una excursión corta y tranquila.
La mejor forma de disfrutar este tramo de costa
La playa de La Mena no destaca por acumular servicios, sino por conservar una relación más directa con el paisaje del Levante almeriense. Con calzado adecuado, agua, protección solar y una llegada temprana, puede convertirse en una de las paradas más agradables de Mojácar.
Antes de salir, comprobaría el estado del mar, las posibles restricciones de acceso y la situación del aparcamiento. Ese pequeño margen de previsión marca la diferencia entre una visita incómoda y una jornada redonda entre el Mediterráneo, los acantilados y el camino histórico hacia Macenas.