• Playas
  • Cala Mal Paso en Cuevas del Almanzora - cómo llegar y qué esperar

Cala Mal Paso en Cuevas del Almanzora - cómo llegar y qué esperar

Lara Nieves

Lara Nieves

|

1 de noviembre de 2026

Ruta de las Fundiciones Pasado Minero Cuevano. Ruinas mineras en la cala "Las Picotas" y "Mal Paso", vestigios de la actividad minera y un antiguo cargadero de mineral.

Una cala pequeña, aislada y rodeada por el paisaje áspero de Sierra Almagrera puede ser justo lo que buscas para escapar de las playas urbanas, siempre que tengas claro lo que implica llegar hasta ella. La cala Mal Paso, en Cuevas del Almanzora, combina agua limpia, una orilla natural y restos del pasado minero de Almería, pero no ofrece servicios ni un acceso cómodo. Aquí encontrarás cómo llegar, dónde dejar el coche, qué esperar del baño y qué llevar para disfrutarla sin improvisaciones.

Una cala natural para visitar con preparación y calma

  • Ubicación en el litoral de Cuevas del Almanzora, al norte de Villaricos.
  • Acceso exigente por pista y sendero con desnivel, especialmente en el tramo final.
  • Servicios inexistentes en la orilla: no hay chiringuito, aseos, duchas ni socorrista.
  • Entorno reducido de aproximadamente 70 metros de longitud y unos 12 metros de anchura.
  • Mejor perfil para personas que buscan tranquilidad y naturaleza, no comodidad ni accesibilidad.

Dónde está y qué hace especial a esta cala

Mal Paso se encuentra en el término municipal de Cuevas del Almanzora, junto a la Sierra Almagrera y cerca de Villaricos. Forma parte de un tramo de costa con pequeñas ensenadas, barrancos, antiguas instalaciones mineras y playas poco urbanizadas. Desde Almería capital hay que contar con alrededor de 100 kilómetros, aunque la distancia exacta depende del punto de salida.

La primera impresión es muy distinta a la de una playa turística. La montaña seca y rocosa cae hacia una orilla pequeña, con arena dorada y zonas de piedra que pueden cambiar después de los temporales. A mí me parece que su principal atractivo no está en tener una gran extensión de arena, sino en el contraste entre el paisaje minero y el Mediterráneo abierto.

El nombre no es casual. El acceso irregular y la pendiente de la ladera explican la denominación tradicional de Mal Paso y también ayudan a entender por qué la cala conserva un ambiente más solitario que otros puntos del Levante almeriense. No conviene esperar una playa equipada ni una postal completamente uniforme. Su encanto está precisamente en su carácter natural y algo áspero.

Cómo llegar sin equivocarse en el último tramo

La ruta habitual pasa por la carretera AL-7107, en dirección a la costa situada al norte de Villaricos. Desde esta vía hay que localizar la entrada a una pista de tierra y continuar hasta la zona donde suele dejarse el vehículo. La navegación por GPS puede ayudar, pero yo comprobaría el recorrido antes de salir porque el último tramo no tiene la misma claridad que una carretera convencional.

El aparcamiento es informal y de capacidad limitada. En julio y agosto resulta más prudente llegar antes de las 9:30, sobre todo si quieres evitar maniobras en terreno irregular. No dejaría objetos visibles en el coche y tampoco intentaría bajar más de lo razonable por la pista solo para ahorrar unos minutos a pie.

Desde el punto donde se aparca comienza el tramo más delicado. El sendero desciende por terreno rocoso, con piedras sueltas y zonas que pueden resbalar, especialmente después de lluvia o con viento fuerte. La documentación turística local clasifica esta llegada como de dificultad alta, una referencia que conviene tomar en serio si viajas con niños pequeños, llevas mucho equipaje o tienes problemas de movilidad.

  • Usa calzado cerrado con suela adherente, no chanclas.
  • Calcula unos minutos extra para la bajada y, sobre todo, para el regreso.
  • Evita transportar neveras grandes, sombrillas pesadas o bolsas difíciles de sujetar.
  • No bajes si el terreno está mojado o si el viento hace inseguro el equilibrio.

Cómo es el baño y qué servicios encontrarás

La orilla mide aproximadamente 70 metros de largo y 12 de ancho, por lo que el espacio disponible se reduce con facilidad en los días de mayor afluencia. El agua suele verse clara y relativamente tranquila cuando la cala está protegida del viento, pero esa condición no está garantizada. Con levante, el oleaje puede aumentar y la entrada al agua puede volverse incómoda.

El fondo combina arena y piedra, así que llevar escarpines resulta una decisión práctica, especialmente si quieres explorar las zonas rocosas o hacer snorkel. También pueden aparecer erizos en algunos puntos. No hace falta convertir el baño en una expedición, pero sí entrar despacio y mirar dónde apoyas los pies.

En la cala no hay socorrista, aseos, duchas ni chiringuito. Tampoco debes contar con sombra natural suficiente. Llevar agua, comida, protección solar y una bolsa para recoger todos los residuos no es un detalle menor, sino la condición básica para pasar allí varias horas.

El snorkel puede ser interesante con el mar calmado, aunque la visibilidad depende del viento y del movimiento de la arena. El kayak también permite apreciar mejor la costa y acercarse a otras pequeñas ensenadas, pero solo lo recomendaría con previsión meteorológica favorable y el equipo adecuado. En una cala sin vigilancia, la prudencia pesa más que las ganas de apurar el baño.

Para quién merece la pena y para quién no

Yo la elegiría para una escapada de naturaleza, fotografía, baño tranquilo y exploración costera. Es una buena opción si te gusta caminar un poco, llevar tu propio equipo y pasar el día sin depender de restaurantes o servicios. También puede funcionar como parada dentro de una ruta por las calas del Levante almeriense.

No es la mejor elección para una jornada familiar sin complicaciones. La pendiente, la ausencia de socorrista y la falta de accesibilidad hacen que una playa urbana o con aparcamiento cercano sea más adecuada para personas mayores, niños muy pequeños o visitantes con movilidad reducida.

Si buscas un paisaje almeriense distinto, puedes comparar este entorno con Cala de los Toros en Cabo de Gata. Ambas responden a una idea parecida de costa natural, pero Mal Paso tiene una presencia más marcada de la Sierra Almagrera y de la historia minera del Levante.

Perfil del visitante Valoración práctica
Personas que buscan tranquilidad Muy recomendable fuera de las horas centrales
Familias con niños pequeños Posible, pero con vigilancia constante y poco equipaje
Personas con movilidad reducida No adecuada por el sendero y la pendiente
Aficionados al snorkel Interesante con mar calmado y escarpines
Visitantes que esperan servicios Poco recomendable

Cuándo ir y qué llevar para aprovechar el día

La primera hora de la mañana suele ser la más cómoda para aparcar, caminar con menos calor y encontrar el agua en mejores condiciones. En verano también puede funcionar llegar a última hora de la tarde, aunque el regreso por el sendero debe hacerse con luz suficiente. Yo evitaría las horas centrales de los días de viento, porque el calor y el terreno expuesto hacen que la experiencia pierda buena parte de su atractivo.

Antes de salir, revisa el viento, el estado del mar y la previsión de temperaturas. Una cala protegida visualmente no siempre está protegida del oleaje. Si el parte anuncia levante fuerte, elegiría otra playa y dejaría Mal Paso para una jornada más estable.

  • Agua suficiente, comida y una bolsa para los residuos.
  • Calzado cerrado para el sendero y escarpines para el baño.
  • Protector solar, gorra y una sombrilla ligera si puedes transportarla con seguridad.
  • Gafas de snorkel, pero solo si el mar está tranquilo.
  • Teléfono con batería, aunque no debes asumir que habrá cobertura fiable en todos los puntos.

Si quieres ampliar la jornada con otros lugares de baño de la provincia, puedes consultar esta selección de calas para bañarse. La idea no es encadenar playas a toda prisa, sino escoger una alternativa cercana si las condiciones del mar cambian.

Mal Paso se disfruta más cuando se acepta su carácter natural

La cala ofrece una recompensa clara, pero también exige un pequeño esfuerzo. Su tamaño reducido, el acceso difícil y la falta de servicios son precisamente lo que la mantiene alejada del turismo masivo, aunque esas mismas características pueden resultar incómodas para quien busca una playa fácil.

Mi recomendación es sencilla: ve con poco equipaje, buen calzado y una previsión meteorológica revisada. Si aceptas esas condiciones, encontrarás una de las calas más singulares del litoral de Cuevas del Almanzora, donde el baño y el paisaje minero forman una experiencia mucho más especial que una parada rápida junto al mar.

Este artículo tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. El material se ha elaborado con el apoyo de modernas herramientas analíticas y lingüísticas (IA). Antes de tomar una decisión, consulta a un experto.

Preguntas frecuentes

La ruta habitual pasa por la carretera AL-7107, al norte de Villaricos. Después hay que continuar por una pista de tierra hasta un aparcamiento informal y limitado, desde donde comienza un sendero rocoso con desnivel y dificultad alta. En verano conviene llegar antes de las 9:30.

Debes llevar agua, comida, protector solar, gorra y una bolsa para recoger los residuos, ya que no hay chiringuito, aseos, duchas ni sombra suficiente. Para el acceso se recomienda calzado cerrado con suela adherente, y para el baño, escarpines por la combinación de arena, piedras y posibles erizos.

La cala tiene unos 70 metros de longitud y 12 de anchura, con fondo de arena y piedra. El agua puede estar clara y tranquila cuando no sopla viento, pero el levante aumenta el oleaje y puede hacer incómoda la entrada. Antes de ir conviene revisar el viento, el estado del mar y la previsión de temperaturas.

No es la opción más cómoda para una jornada familiar. La pendiente, el sendero irregular, la ausencia de socorrista y la falta de accesibilidad desaconsejan la visita a personas con movilidad reducida y exigen vigilancia constante con niños pequeños.
Calificar artículo

Promedio: 5.0 / 5 · 1 calificación

Etiquetas

calas senderismo snorkel kayak minería

Compartir artículo

Autor Lara Nieves
Lara Nieves
Mi nombre es Lara Nieves y tengo 10 años de experiencia en el ámbito del turismo, la vida y la inversión en Almería. Desde que descubrí esta hermosa región, me he sentido atraída por su diversidad cultural, su riqueza natural y las oportunidades que ofrece tanto a visitantes como a residentes. Me apasiona compartir información que ayude a otros a entender mejor cómo aprovechar al máximo lo que Almería tiene para ofrecer, ya sea a través de viajes, proyectos de inversión o simplemente disfrutando de la vida local. En mis escritos, me enfoco en proporcionar contenido útil y accesible, siempre verificando mis fuentes y comparando información para asegurarme de que mis lectores tengan una visión clara y precisa. Me gusta simplificar temas complejos y seguir las tendencias del sector para que mis artículos sean no solo informativos, sino también actuales. Mi compromiso es ofrecer información que no solo sea precisa, sino también comprensible y relevante para quienes buscan explorar y disfrutar de Almería.
Comentarios (0)
Añadir comentario